lunes, 17 de mayo de 2010

Guerra


Una de las frases famosas de Albert Einstein decía que en la tercera guerra mundial se lucharía con piedras. Parece ser que estaba equivocado, el arma de la tercera guerra mundial es la economía. Para qué hacer una inversión tan arriesgada de dinero, material y hombres como la guerra cuando puedes conseguirlo todo derramando muy poquita sangre. Como mucho la de cuatro exaltados que deciden quemar cuatro contenedores y hacer algo de ruido.
Pensemos un poco con perspectiva histórica. ¿Para qué sirven las guerras? Hay claras diferencias respecto a si eres el invasor o el invadido. Si eres el invadido te defiendes como puedes dependiendo de la categoría del invasor. Pero si eres el invasor te mueven exactamente los mismos motivos que mueven esta supuesta crisis que tenemos: beneficios económicos. Los beneficios económicos se pueden traducir en tributos, nuevas tierras, control de las materias primas, mano de obra barata, mil y una ventajas si eres el ganador. Básicamente puedes hacer lo que te venga en gana, que para eso has ganado. El poder es tuyo.
Y lo básico es que el enemigo no se de cuenta de que lo estás atacando hasta que es demasiado tarde. Juega al despiste, finge que tú también eres atacado. No sé, inventate una guerra contra el terrorismo o estrella un par de aviones contra tu territorio. Esto te da pie para controlar toda la información y quien controla la información controla el mundo, ya lo sabes. Después planea una crisis financiera. La inicias tú y se contagia rápidamente a otros mercados. Y claro, mientras los demás se van a la mierda tú ya te estas recuperando. Entonces impón un plan de recuperación que los demás deben aceptar sin rechistar porque si no no van a entrar dentro del juego. Y el juego consiste en estar dentro del grupo de amigos del ganador. Si es que hay amigos.
A ZP lo han llamado por teléfono y le han dicho lo que hay que hacer. Nada de políticas sociales. Los pobres tienen que volver a ser pobres para que los ricos sean ricos. O todo va a ir a peor, a mucho peor. Y él ha dicho que sí, lo mismo que hubiera dicho cualquier otro sea del signo político que sea, desde la extrema derecha a la extrema izquierda. Cuando has perdido la guerra es mejor que te rindas. Y el euro ha perdido desde el principio, porque todo esto es una guerra económica por la supremacía del dolar.

1 comentario:

Sergi dijo...

A saber. Tienes el post colgado en mi reader y en mi twitter; destacado; compartido y con una señal de "me gusta". En definitiva, yo no lo hubiera explicado mejor.