martes, 29 de noviembre de 2005

Novatadas en el ejercito

Vaya un aviso por delante: no me gustan ni los militares ni el ejercito. Y en este caso sí que tengo serios prejuicios e ideas preformadas sobre esta gente. De los diez minutos diarios que le dedico a la televisión (básicamente los avances del Telediario, masoquista que es uno) cinco han estado dedicados machaconamente a repetir las imágenes de la novatada realizada por una grupo de élite del ejercito inglés a los nuevos reclutas. Ya se desató el escándalo. Eso es intolerable e inhumano y todo el mundo se escandaliza.
Pues bien, pensémoslo de otra manera. Pensemos más bien en el tipo de gente que se alista VOLUNTARIAMENTE a ese ejercito. Pensemos que esos ritos salvajes de iniciación al grupo se han hecho siempre y se seguirán haciendo digan lo que digan. Pensemos que pocas veces se denuncian y que los mismos que hoy los sufren, los repiten mañana cuando son veteranos con otros nuevos reclutas. No me importan lo más mínimo los soldados que VOLUNTARIAMENTE se someten a esos ritos (otro tema muyyy distinto era cuando era obligatorio el servicio militar, hace cuatro días en nuestro país de pandereta). Lo que realmente me preocupa es que son esos mismos cafres los que enviamos como intermediadores en paises en conflicto o para repartir ayuda humanitaria. Si son capaces de comportarse así con sus colegas más directos, en zonas deprimidas del planeta pueden hacer literalmente lo que les venga en gana. Admiro profundamente la labor realizada por los voluntarios de las ONGs, pero me preocupa seriamente el envío de tropas. Ya sé que no todos los militares son iguales (imagino que los doberman tampoco, pero por si acaso no me fío de ninguno), pero desde un punto de vista psicológico me preocupa la mente de la persona que se apunta VOLUNTARIAMENTE a un cuerpo donde te pueden ordenar ejecutar a otro ser humano sin posibilidad de preguntar porqué.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

en ibiza los que se quieren apuntar a mi grupo de dominó tubular q tenemos en el bar, les hago escuchar toda mi discografia de un tirón, eso si es una novatada, je je

mike oldfield

Sergio dijo...

Sí, he oído que Amnistía Internacional quiere prohibir la tortura con discos de Mike Olfield en el mundo.
De todos modos, las bromitas en el ejército deberían desaparecer. Luego, estos simpáticos militares salen cabreados por ahí y lo pagan con los civiles del primer país que se les pone a tiro. Se vuelven bromistas compulsivos y no dejan
de gastarles novatadas a los prisioneros de guerra como violarles, asustarles con perros asesinos, humillarles...