martes, 31 de enero de 2006

Esperanto

Si les he de ser sincero nunca creí que se pudiera instaurar una moneda común para todos los países de la Unión Europea. No nos preguntaron. Simplemente todos los gobiernos de los respectivos países, con sonadas excepciones anglosajonas, decidieron que la economía europea funcionaría mejor con una nueva moneda que fuera valida en todos los países. Para ello era necesario que todos tuvieran una economía más o menos equiparables dentro de unos márgenes amplios. Y curiosamente se pusieron de acuerdo. Cuando a los políticos de verdad les interesa se ponen de acuerdo, por muy difícil que sea. En la actualidad puedes viajar desde Portugal hasta más allá de los balcanes y pagar con la misma moneda. La economía es la lengua franca de Europa.
Y curiosamente no se utilizaron ninguna de las monedas más fuertes del momento, ni el franco, ni el marco, ni la libra. Se creó una nueva moneda. Todos los países renunciaron a su propia moneda para aceptar una nueva. Y la mayor parte de la población no dijo ni mu. Todos pasamos de la noche a la mañana de pagar en nuestras propias monedas a tratar de defendernos en una nueva y desconocida. Y se hizo sin demasiados sobresaltos hasta llegar a la actualidad donde casi todo se ha normalizado.
Y eso me parece casi ciencia ficción, un logro político y económico sin precedentes.
Pero no me importa lo más mínimo. La moneda no nos ha acercado ni culturalmente ni como pueblos. Curiosamente puedo atravesar cualquier frontera europea sin cambiar moneda y pagar lo que sea, pero no me puedo comunicar con otros ciudadanos. Nos ofrecen una moneda franca, pero no una lengua franca. Y creo que sería mucho más importante eso, pero a los políticos (y curiosamente a muchos sectores de la cultura ) no les interesa. Una cosa es que la gente pueda mover la economía, pero que un lituano sea capaz de ponerse de acuerdo con un belga en una misma lengua y transmitirle información, vivencias y conocimientos es peligroso. Curiosamente si esto se hiciera en la actualidad se haría en inglés. Hagamos un símil. Si en vez del euro, se hubiera propuesto la libra como moneda franca, en la actualidad no tendríamos moneda europea. Francia hubiera saltado proclamando su franco como moneda más estable y Alemania igual con su marco. Y sin embargo todos cedieron, renunciaron a sus monedas propias y aceptaron una nueva y común.
¿Y si se renunciara al español, al francés, al inglés, al alemán...? A todas las lenguas nacionales y se instaurara una nueva lengua franca que nos permitiera hablar desde una frontera a otra de la unión europea? Descabellado, verdad? Nadie quiere renunciar a su lengua materna y estoy totalmente de acuerdo. Yo tampoco. Ni tampoco a ninguna de las demás. Todas se deben preservar y utilizar libremente como bienes culturales que son. Pero si se instaurara una lengua franca adicional no solo compartiríamos moneda, también las fronteras culturales se romperían. Y las ideológicas. Supongamos que se reúne la unión europea como hicieron con el euro y deciden que se debe instaurar una lengua común sin consultarnos, como hicieron con el Euro. ¿Escogerían el inglés? Pues hoy en día es la que se utiliza...es lo mismo que si utilizáramos la libra para nuestras relaciones comerciales. Y nadie se queja.
Se debería utilizar una lengua que fuera nueva, mezcla de todas y de fácil aprendizaje. Es más fácil utilizar una moneda nueva que una lengua nueva. ¿Y cuanta gente utiliza el inglés como segunda lengua?.
Esta lengua ya existe y se llama esperanto. Es una lengua artificial e injustamente olvidada porque nos podría ser muy útil. Pero no interesa a nadie que todos los ciudadanos de unión europea nos pongamos de acuerdo y nos podamos entender los unos a los otros pasando por encima de los gobiernos. Los gobiernos nunca fomentarán esto, no les interesa. Les interesa la economía que fundamenta su poder, no el pueblo.

2 comentarios:

Sergio dijo...

Ya me cuesta hablar mi única lengua y encima quieres que aprenda otra. Anda ya... Y por si fuera poco hay gente que habla castellano y no la entiendes. Los problemas de comunicación son más profundos que eso. Pero tú sigue esperando el esperanto.

Ozymandias dijo...

Esperando el esperanto...hummmm...que increible dominio del idioma