lunes, 29 de enero de 2007

Adopciones

En los últimos tiempos parece ser que adoptar niños se está poniendo de moda. Ya he visto a tres compañeros de trabajo pasar por el proceso. Supongo que si la economía va bien las parejitas deciden tener uno propio y alguno adoptado, por aquello de ayudar a la humanidad-que-bueno-que-soy. Aquello del crecimiento 0 y las politicas neomalthusianas no tienen nada que hacer contra el instinto maternal. Pero ese es otro tema.
La cuestión es que para adoptar un crio tienes que pasar por pruebas de idoneidad, vamos que tienes que demostrar que puedes ser un padre cojonudo. Pasas por un psiquiatra que certifica tu salud mental, vienen a ver tu casa para comprobar que el churumbel tendrá su huequecito y repasan tu cuenta corriente para saber que no le faltará ni el peluche de oro ni las compras en Zara cuando sea adolescente. Eso sin tener en cuenta lo que valen los trámites burocráticos.
No digo que todos esos requisitos me parezcan mal, al contrario. Ser padre es una gran responsabilidad y quien no esté preparado que no lo sea...pero...
Resulta que si eres hijo natural te pueden dar por culo. Cualquiera puede tener un hijo natural. Coño, si la Virgen y San José lo tuvieron en un portal no hay problema. Además los recién nacidos vienen con un pan bajo el brazo y aunque no tengas un duro, se crían solos. A los adoptados les quitaron el pan al nacer y por eso se les tienen que buscar unos padres acomodados.
Si todos los requisitos que se ponen para acceder al nombramiento de padre "idóneo" se tuviera que pedir a los que tienen hijos naturales, nacían dos niños y medio al año en el país. Pero entonces sería una política eugenésica. Solo aquellos capacitados psicológicamente y económicamente pudientes tendrían derecho a reproducirse. Uy que mal suena...

2 comentarios:

Sergio dijo...

A mí eugenesia me suena a mundo perfecto de Huxley, a Disneylandia, a futuro utópico maravilloso. Nos hubiésemos ahorrado los horrores de los campos nazis y demás gracias a la eugenesia. ¿Por qué hacer sufrir a los nazis con bombas y juicios si podemos evitar que nazcan? Ya lo decía hace tiempo en algún sitio: si para algo como el carnet de conducir te piden una formación, también deberían hacerlo para ser padre. Y varios Masters en formación y Pedagogía y la certeza de que no eres un cretino que engendrará otro cretino. O eso o reconocer que la naturaleza quiere cretinos.Pero luego no te quejes si te molestan en el cine.

David M. Alfaro dijo...

los peones no se pueden acabar, los de arriba tienen que seguir arriba