martes, 2 de enero de 2007

House II


Lamentablemente he acabado la primera temporada de House en DVD y llevo días buscando con desesperación la segunda. La verdad es que no tengo ni idea de si se ha llegado a publicar, pero las ediciones en DVD en nuestro país son como el Guadiana, aparecen y desaparecen de las estanterías de las tiendas dependiendo de la buena voluntad del distribuidor.
La cuestión es que estoy enganchado al cinismo de House y muy especialmente a Cameron (ñam, ñam). Las situaciones que se plantean en la serie son unas muy bien orquestadas fantasías médicas, porque supongo que la incidencia de enfermedades “exóticas” no puede ser tan alta ni en ese hospital ni en ninguno. A no ser que tengan realmente una mala suerte increíble. Si al menos los derivaran de otros hospitales podría entenderlo, pero la mayoría de pacientes entran sin que tengan cosas muy graves y empeoran radicalmente en cuestión de minutos (cada episodio debe rondar los 45 minutos y hay que ir al grano, en el primer cuarto de hora el paciente pasa de estar sano a estar muriéndose). Si yo fuera la directora del hospital (Cuddy) eso me preocuparía. Pero digamos que son requerimientos del guión para mantener enganchado al espectador. Acepto pulpo como animal de compañía.
Pero el retomemos el caso de Cameron. Guapa, inteligente y enamorada hasta las cachas de House, el tipo más borde del universo y al tiene que obligar a salir a cenar con ella. De ello se deducen dos cosas:
-Cameron es aficionada al masoquismo, le gusta que la puteen.
-House, el médico más inteligente del planeta siente repelencia por las mujeres hermosas. Ergo es gay. Bueno a lo mejor tiene una explicación debido a su amargo pasado amoroso. Pero como mínimo tienen que haberte extirpado los testículos con un cortaúñas para no reaccionar. Inexplicable.
En fin. Es triste ser seriedependiente y además de una serie con todo los ingredientes de un culebrón.
Pero en realidad no es que quiera compartir mi dependencia con nadie, sino que más bien me cuestiono si debiera encender el televisor y seguir los nuevos capítulos por televisión. Curiosamente he pagado en DVD la primera temporada de una serie que ya se había emitido por TV. Vamos que no es una primicia sino como un libro de segunda mano. Pero quien la ve por TV la ve gratis. ¿Cuáles son mis ventajas? Que la veo cuando me da la gana y sin anuncios que la corten cada treinta segundos. Es decir, que tengo que pagar 39 euritos porque no me jodan con los anuncios ni con la contraprogramación. A eso se le podría llamar chantaje. O pago o me lavan el cerebro. Vamos que los programas de televisión son el reclamo que utilizan las televisiones para insertarnos la publicidad. Por eso me niego a ver la tele.
Pero lo que más me jode es el anuncio en contra de la piratería que meten en el DVD. Porque ese anuncio lo he pagado yo dentro de los 39 euros que me ha costado. El imbécil que se ha comprado la serie paga el anuncio. No lo paga ni el que la ve en TV ni el que la piratea, lo paga el que se la compra. ¡Es que es absurdo!
Bueno, como siempre toca encender el ordenador, conectar el router y decirle hola al emule. Y que se metan su publicidad por donde les quepa.

1 comentario:

Sergio dijo...

Pues si que te ha dado fuerte con House.Y sí, el anuncio ese de la pirateria está fuera de lugar en un DVD que has pagado. Tendría que bajarse del Emule.