
Hoy me ha dicho adiós el limpiaventanas. Por lo visto le han dado la concesión a otra empresa más barata después de cuatro años. El mundo de los limpiaventanas debe ser una jungla para que haya tanta competencia. Supongo que la mano de obra es abundante y los sueldos cada vez más bajos porque no creo que sea un trabajo que requiera especial cualificación. Huevos si, porque eso de sacar medio cuerpo fuera de la ventana en un sexto piso y sin arnés de protección requiere de una empresa que no se preocupa lo más mínimo por la seguridad de sus empleados y de un empleado con los testículos templados.
Yo era su proveedor oficial de música desde que un día decidí darle conversación y me explicó su vida:
-Oche, no tendrás en el ordenador música de esa que se baja de internet- me dijo despues de verme unas cuantas veces adherido a la pantalla de mi ordenador.
-Hombre, algo tengo, ¿qué música quieres?...
Craso error cometí porque el tipo empezó a explicarme su historia (eso si, sin dejar de limpiar las ventanas, un tipo honrado). Cuarentón, separado hacía poco de su mujer y con una niña preadolescente se había comprado un radiocassete para el coche con mp3 (su ex se quedó con el piso y con la cadena de música). Las noches del fin de semana salía de marcha con la sana intención de echar un polvete a la primera cuarentona comprensiva que se le pusiera a tiro encandilándola con la música de su coche, pero no podía conseguir música en mp3. Un romántico vamos.
Me llegó al alma su historia, no es que me identificara con su problema pero me preocupaba que el pobre tipo no follara porque no conseguía música para su coche, así que cada cierto tiempo y bajo demanda le grababa desde las mas tiernas baladas hasta los Sex Pistols, cada momento tiene su música y un servidor una considerable carga de ironía...
Nunca es que llegáramos a entablar una amistad pero me caía bien y me hacía gracia la timidez con la que me lo pedía. Insistía en pagarme algo o al menos invitarme a desayunar, cosa a la que siempre me negué. El CD lo paga la empresa y mis servicios de pirateo son gratuitos si es por una buena causa.
Espero que después de todo este tiempo ya haya encontrado pareja, porque su empresa se fue con la música a otra parte. Cosas de la vida.
1 comentario:
Qué historia tan tierna. Una delicia. De las que llegan al alma. Pero cualquier día te lo encuentras en la calle pidiéndote más música y lo que es peor, llevándote a tomar algo.
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