
De chiste es lo que ha propuesto la Unión Europea. Ahora resulta que van a cobrar cuando llamen por el móvil al que recibe la llamada. De momento solo es una idea propuesta por nuestros gobernantes comunitarios, encargados como siempre de proteger al ciudadano de a pie y de tener ideas brillantes
Vamos, que solo faltaría que todas las veces que una operadora de la competencia me ha llamado al móvil para que me cambiara de compañía, encima me hubiera costado dinero. O las veces que alguien se equivoca. Es que es surrealista. Se escudan en que cuando te llaman del extranjero ya pasa esto. Pues sí, pasa. ¡Y no debería pasar! Lo que no debería pasar es justamente eso y en vez de solucionar el error, ¡lo generalizan!. Que se arreglen las operadoras entre sí, que para eso pagamos unas facturas desorbitadas. Dicen que con esta estrategia nos van a bajar la factura. ¿Bajar? Pero si esta palabra le revuelve las tripas a cualquier empresa. Es sinónimo de "ganar menos". Lo que quieren es ahorrarse costes porque tienen que negociar sus tarifas de interconexión, pero esto no va a repercutir en que el usuario pague menos. Te regalarán 600 horas de llamadas gratis al Camerún y 2000 SMS a Marte, pero lo que yo quiero es llamar más barato. Así de simple. Ni un móvil nuevo con cámara de fotos, ni agregar amigos, ni navegar por internet, ni ver la tele. Quiero pagar menos para aquello por lo que uso el movil: llamar.
Como cambiarían las cosas si Spielberg hubiera rodado E.T. ahora. Cuando aquel bicho extraterreste repugnante alzaba su dedo y decía "Teléfono mi casa", ahora nadie le habría contestado.
-Oye que es tu hijo E.T., que llama desde la Tierra porque se ha perdido- le dice la madre extraterrestre al padre viscoso mientras le acerca un móvil ultratecnológico.
-¡No jodas!¡Ni se te ocurra cogerle el teléfono que nos sale por un pico, que es llamada interplanetaria! ¡Que se busque la vida y si no no haber salido de la nave a mear!
¿Recuerdan hace unos diez años? Casi nadie tenía móvil y los que lo tenían eran tenidos por locos cuando hablaban solos por la calle. No siempre estábamos disponibles ni nos poníamos nerviosos cada vez que pitaba el maldito aparato porque se le acaba la batería o el saldo o yo que sé...es como mantener un Tamagotchi. Y vivíamos igual. Y nos localizaban igual, de hecho era más útil porque cuando te localizaban lo que tenía que pasar ya había pasado. Ahora te llaman inmediatamente para que lo soluciones tú.
Vamos que como esto siga así cualquier día de estos apago el móvil y lo dejo en un cajón. Quien yo quiera que me encuentre ya sabe cómo hacerlo. O mejor, ya lo llamo yo.
1 comentario:
Totalmente de acuerdo. Yo vivía incluso mejor sin móviles. Sólo puedo entender su utilidad si te llevan unos nazis en tren hacia Austwitz y tienes que llamar a tu familia para decir que no llegarás a tiempo a la cena. Claro que en ese caso seguro que te lo confiscan.
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