
Se ha muerto uno de los mejores cómicos que ha pisado los escenarios. Y yo me lo perdí. Estuvo tantos años en cartel con su espectáculo que nunca encontré el momento para ir a verlo en directo, por paradójico que parezca. Uno piensa que las cosas buenas deben ser eternas para disfrutarlas cuando apetezca y entonces, sin darte cuenta, desaparecen y no vuelven. Yo vi su espectáculo cumbre en DVD (idiota de mí, porque cincuenta veces me dijeron que cada representación fue diferente) y lo recuerdo como uno de los momentos de mi vida donde más me he reído. Genial, escatológico, irónico, deslumbrante, gestualmente inigualable...impresionante. La historia del abuelo cubano, del Jaume Roura que trabajaba en la Caixa, de la gente que va a trabajar cantando...Todo eso se quedará en mi cabeza para siempre como algunos de los mejores gags que he visto nunca. Seguro que Rubianes pasará a la leyenda del humor como Gila o Tip y Coll, gente irrepetible por su inteligencia. Porque el humor es, sobretodo, inteligencia. Los imbéciles no se ríen. Se ofenden. Y Rubianes ofendía a los imbéciles, a aquellos que no saben reírse, porque para reírse de los demás hace falta reírse primero de uno mismo. Lo vetaron y denunciaron. Como vetan y denuncian al Jueves. El humor es peligroso porque primero la gente se ríe, pero después piensa por qué se ha reído.
1 comentario:
Pues sí, qué fuerte. Se ha muerto uno de los grandes. Al menos yo sí puedo decir que le ví en directo. Y lo bien que lo pasé. Es la mejor representación que he visto nunca. Lo siento por los que no han encontrado un momento para verle.
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