
Siempre me produjo Antonio Vega una extraña fascinación como personaje. Nunca me interesó especialmente Nacha Pop (de hecho Nacho García Vega me parece insoportable) y solo lo empecé a conocer cuando inició su carrera en solitario. Gran guitarrista, magnífico letrista y pésimo cantante, así lo definiría, pero sin duda sus dos primeras cualidades compensaban su tercera carencia. Pero por desgracia el personaje pudo con la persona. Esa aureola de personaje maldito, frágil, adicto eterno a la heroína y que podía morir en cualquier momento encima del escenario hizo que su carrera no acabara de ser lo grande que hubiera debido ser. Y es una lástima. 3000 días con Marga me parece un disco que debiera estar en los anales de la música. Y de la tristeza. El canto a la persona amada y desaparecida trágicamente. Antonio Vega se fue cinco años después de la muerte de Marga. Este 2009 está siendo una auténtica mierda.
1 comentario:
tio deja de hablar de peña que muere, me estás preocupando
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