Ya hace varios años (quizá debiera decir décadas) que vengo siguiendo el desarrollo de los coches de hidrógeno. Empezaron siendo poco menos que prototipos de ciencia ficción dificilmente viables de forma comercial y hoy he leido que marcas como Opel piensan sacar al mercado modelos basados en pilas de hidrógeno en el 2010. Y ya en la actualidad tenemos en nuestras ciudades autobuses que funcionan con hidrógeno. La tecnología avanza que da gusto. Y la tecnología del hidrógeno es especialmente interesante, pues es barata (el hidrógeno es muy fácil de producir tomando el agua como materia prima) y limpia (el desecho de la combustión es...agua).
Ahora imaginemos un futuro próximo donde ya no dependemos del petroleo.
Y hagamos una pequeña parabola: pensemos en un mundo donde McDonalds controla toda la producción de ternera del mundo. Como son los únicos que tienen ternera y todo el mundo quiere ternera, pone los precios que le salen de los huevos. Y el resto del mundo solo es capaz de hacer panecillos... que no les sirven de nada sin la ternera. Y los señores de McDonalds que antes eran unos miserables ganaderos que vivian revolcandose en la tierra, ahora resulta que gracias a la ternera viven en grandes palacios y con todos los lujos del mundo.
Y resulta que llega un dia que los productores de panecillos, hartos del precio de la ternera, deciden criar pollos que saben a ternera, más baratosy que el resto del mundo tambien puede producir. Y el resto del mundo le dice a los multimegamillonarios de McDonalds: pues ahora, colega, te vas a comer tu ternera a los precios que quieras porque ya no la necesitamos y no solo eso, sino que nuestros panecillos solo van a funcionar para el pollo. Porque resulta que los señores de McDonalds SOLO tienen ternera y absolutamente nada más y dependen de sus ventas de ternera para comprar cualquier otra cosa.
Los señores de McDonalds no se iban a resignar a volver a su antigua forma de vida, además teniendo en cuenta que durante casi un siglo han tenido al mundo cogido por las pelotas. Se iban a enfadar muuucho. ¿Verdad?
Pues ahora substituyamos a McDonalds por la OPEP, a la ternera por el petroleo y al pollo por el hidrogeno. Los panecillos pongamos que son los coches...
¿A ver quien tiene huevos de decirle a un buen puñado de paises árabes megamultimillonarios que a partir de ahora se pueden meter el petroleo donde les quepa? Y que además a partir de ahora los coches van a funcionar con aquello de lo que precisamente ellos carecen de forma casi absoluta: el agua.
Vale, el petroleo sigue siendo imprescindible para la fabricación de plásticos y no solo de combustibles, pero estoy casi seguro de que la gran parte se usa como combustible. Y los paises árabes no se van a conformar con las migajas. Y si todo lo salpimentamos con su poquito de fundamentalismo islámico y fundamentalismo cristiano...
Yo me compro una bicicleta o unos patinetes y me voy a la Luna...
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