miércoles, 17 de agosto de 2005
La mirada
“Will never know this woman´s name”, así comenzaba el reportaje de Junio de 1985 del National Geographic, sobre los refugiados afganos. Aprovechando los días de vacaciones para reorganizar mínimamente mi biblioteca ha reaparecido ese número. Nunca me pareció el National excesivamente interesante a excepción de sus magníficas fotografías. Y la portada de ese número alcanzó la categoría de mítica. Prácticamente todo el mundo conoce la fotografía de la refugiada afgana y debo decir que yo compré ese número exclusivamente por su portada. Nunca había visto unos ojos iguales en nadie, mezcla de belleza, ira y sufrimiento, más cercanos quizás a un tigre que a un ser humano. En 1985 los refugiados afganos huían y asentaban sus campamentos en la vecina Pakistán, mientras en sus tierras el ejercito de la URSS libraba virulentos combates contra la guerrilla. Y en uno de esos campamentos el fotógrafo Steve Curry captó la imagen de aquella joven que entonces no debía tener más de 13 o 14 años. Era una cara anónima y fugaz que desapareció en el olvido durante 17 años. La guerra en Afganistán se disolvió con la URSS y se substituyo por el horrible régimen talibán y los rebeldes señores de la guerra que controlaban el trafico de opiáceos, y más tarde por la ocupación americana y de la ONU. Y en abril del 2002 la edición del National Geographic (que por fin se publicaba en castellano) publicó la historia de la muchacha. La reencontraron en Afganistán, pertenece a los pashtún, se casó por compromiso y tiene tres hijas. En la segunda foto no debe tener más de 30 años y cada uno de ellos ha dejado una nueva cicatriz en su rostro. Se ha acostumbrado a llevar el burka y a servir a su esposo, como cualquier mujer afgana. Nunca fue consciente de la repercusión que su foto tuvo en nuestro tranquilo mundo occidental, ella simplemente luchaba por sobrevivir y de hecho nunca vio su foto de 1985 hasta 2002. Pero el instinto de supervivencia sigue intacto en esos ojos 17 años después. Y su nombre es Sharbat.
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