Cada vez que vienen unos cuantos días de fiesta me da la impresión de que se inicia una competición. Es como una inmensa maratón en la que no hay meta y si salida, lo que jode el doble, porque tienes todos los inconvenientes de la carrera y te quedas sin el premio. Cuando tú sales es cuando sale todo el mundo, porque claro, eres un pobre currito como los demás y los demás tienen tantas ganas como tú de huir de la ciudad, así que te comes toda la caravana como se la comen todos.
-No hay problema, después del peaje seguro que se despeja...
-Ya, pero el peaje está todavía a cuarenta kilómetros.
-Bueno, pero estamos de vacaciones, ¿qué prisa tienes?
- No ninguna, prisa ninguna, con lo a gusto que se está parado dentro del coche, mirando al coche de delante y asándonos de calor, ¿qué prisa voy a tener?
-!Eres un gruñón¡
Pues si, es la triste realidad soy un gruñón. Y un iluso porque fantaseo con que cuando acabe el agradable viaje voy a descansar en medio de la naturaleza al menos unas horas, alejandome de la gran urbe y disfrutando del silencio y la tranquilidad. Pero cuando descubro que tras tres horas de viaje al culo del mundo, en medio del desierto, doscientas personas más han decidido disfrutar de la naturaleza y el silencio haciendo sus picnics a grito pelado y llenandolo todo de basura empiezo a gruñir. Eso si, me siendo como en casa. De hecho tengo la sensación de seguir en la gran urbe, acompañado exactamente por la misma gente con la que comparto mi día a día. Benditas vacaciones.
Entonces me entero que Albertito de Mónaco se ha ido de vacaciones al Polo Norte, para conmemorar no sé qué gilipollez familiar. Supongo que allí no hay caravanas ni monegascos domingueros, pero se le deben quedar los huevos como cubitos. Es una alternativa.
Y reconozco que me quejo porque quiero, porque si todo el mundo se ha ido de la ciudad, lo mejor es quedarse en la ciudad. Si el turismo extranjero te deja. Así que las próximas vacaciones me voy a encerrar en casa, desconectar el teléfono y disfrutar a tope.
2 comentarios:
Por fín un artículo autobiográfico. El gruñido te define tan bien que temo que hayas perdido el anonimato y no sirva de nada el apodo con el que te ocultas. Cualquiera que te conozca y lea el artículo sabrá que eres tú, oh, Ra's al Ghul. Pero estoy de acuerdo contigo. Si la gente quiere salir al campo que entre en los de concentración. Hay demasiada gente suelta por ahí. Y luego soy yo el misántropo...
bueno yo me quedé en casa y tampoco me relajé mucho (vale mi situación familiar no es la más propicia para el relax), pero fuimos a ver ice age2, buf buenisima.
Venga no te quejes tanto.
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