TV3 nos ameniza las tardes de domingo con las aventuras de una canguro inglesa que soluciona los problemas de familias también inglesas con sus hijos. Es una delicia ver cómo los niños son los amos de la casa y llegan a hacerle la vida imposible a los padres, hasta que llega la canguro y cual superhéroe los pone en el buen camino (a padres e hijos), a base de imponer una serie de rutinas diarias y un sistema de premios y castigos.
Si los niños cumplen las rutinas se les premia y si no se les castiga. Obviamente los premios no son simplemente materiales y los castigos no son físicos, sino que se les aparta y se les sienta a solas durante un tiempo limitado para que mediten sobre los males que han cometido.
Todos los episodios que he visto son exactamente iguales, lo único que cambia es la tipología de familia (especialmente interesantes las monoparentales) y el número de hijos. Y obviamente todo acaba bien, los niños que antes eran auténticos psicópatas se convierten en angelitos y los padres reprimen sus ansias asesinas.
Y el sistema parece bien simple: se impone una rutina, si se cumple premio, si no castigo. Se la puede edulcorar como quieras, pero creo que esencialmente se reduce a eso. Y por curiosidad me gustaría saber cómo se amaestra a los animales, porque sospecho que el sistema es sospechosamente similar (bueno supongo que a un caniche no lo sientas a solas para que medite...).
La cuestión es que este sistema deberíamos aplicárselo a los políticos. Cuando unos y otros se ponen burros, cogen pataletas, se burlan de nosotros y nos toman por idiotas, deberíamos bajar a su nivel(rebajarnos, vamos), mirarlos fijamente a los ojos y decirles:
Te voté porque creí que eras lo menos malo, pero como la sigas cagando vamos a ir mal. Así que vas a ir aparcado a la silla durante un tiempo para que reflexiones. Si no varias tu actitud te voy a quitar todos los chollos que tienes por ser político (porque que te vote o no tampoco te importa tanto...), vas a tener que trabajar como trabajo yo, vas a tener que vivir en una casa como la mia y vas a tener que dejar de viajar en tu mercedes para viajar en transporte público. Así que empieza a pensar que trabajas para mi y no para ti.
Me jode que los niños-políticos manejen la casa como quieran, pensando que son los dueños. Una vez que los aupas al poder pueden hacer lo que quieren sin preguntar, que para eso los has escogido y tienen carta blanca hasta las próximas elecciones, donde luchan con otros niños malcriados por hacerse con el poder de la casa. ?¿Y los padres dónde entramos en esta lucha de poder? En ningún sitio. Simplemente se ríen de nosotros. !Yo quiero una supernanny¡
1 comentario:
Por fín me alegro por tí. Ya veo que consigues tener tiempo de sobra para despilfarrarlo en series absurdas televisivas sobre temas que no le interesan a nadie. Al menos a nadie que no sea padre o quiera serlo. ¿O es que tu futuro ya tiene música de sonajero?
Otro tema que me fascina es descubrir que tú le votas a alguien. ¿Existe algún político que te motive? ¿A tí?
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