
Me cae bien Bill Clinton y decir eso de un político norteamericano es mucho. No digo que fuera un buen estadista porque no creo que ninguno lo sea sino que la política la hacen los que le rodean. Pero lo que quiero suponer es que ellos escogen a los que le rodean. Y digo quiero suponer porque en el caso del hijo de Bush, ese pedazo de hijo de Bush, fueron los asesores los que le escogieron a él. Pero esa es otra historia.
La cuestión es que Clinton cae bien, es de risa fácil, algo payaso y humano. Porque lo importante es tropezar en las cosas banales y acertar en las importantes, como ese gran sabio que es mi primo dijo un día (¡hola primo!).
A Clinton lo crucificaron por el caso Lewinsky, lo del Whitewater lo dejaron pasar como si nada, pero que se liara con una becaria poniendole los cuernos a su señora fue imperdonable. O acaso fue porque los puros eran cubanos. Lo compararon con JFK, que también ponía los cuernos a su Jacky, pero desde luego Mónica no era Marilyn. Quizás ese fue su error, ya que metes la pata métela a lo grande y no metas el puro. Pero eso fueron cosas banales. No fue invadiendo medio mundo.
No estoy con ello defendiendo la política norteamericana en tiempos de Clinton, nada más lejos de mi intención. La política norteamericana es prácticamente indefendible en cualquier momento, pero si la comparamos con la actual era paradisíaca. Y probablemente con Gore, si no le hubieran robado las elecciones de forma descarada, le hubiera ido mejor al planeta. No me creo que hubiera defendido desde la Casa Blanca el ecologismo que ahora defiende pero a lo mejor hubiera firmado Kioto.
Y todo esto viene a cuento porque Clinton ha hecho de mediador para abaratar los costes de los retrovirales para el tercer mundo en la lucha contra el sida. Y eso es algo muy importante que da esperanzas de vida a mucha gente. Lo justo sería que estos retovirales estuvieran libres de patentes y fueran producidos masivamente y de forma gratuita por los paises del primer mundo para los del tercero si estos no tienen los medios para producirlos. Pero este mundo es una mierda y el pobre se muere de hambre y enfermedad porque el rico quiere seguir haciendose rico a costa de la enfermedad de los otros. Gracias a las patentes. Sí, en el desarrollo de un medicamento se invierte mucho dinero, pero me juego lo que sea a que ese dinero se amortiza con creces solo con las ventas en los paises desarrollados. Con muchas creces. Lo demás es asesinar de forma encubierta.
Pero así funciona el mundo y si Clinton ha intervenido de alguna forma positiva, bienvenido sea. Que el próximo puro que se fume sea a la salud de todos.
1 comentario:
Sorprendente. Varias actualizaciones casi seguidas. Ya era hora de que te comprases pilas para el cerebro. Y cuando digo el cerebro no me refiero a lo que tienes debajo de la cintura, ojo.
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