
"99 francos" era la ópera prima de Beigbeder y por la que se había hecho famoso. Por sus comentarios sobre el mundo de la publicidad se decía que lo habían despedido de su agencia. Un montaje publicitario seguramente. Lo curioso es que me había olvidado casi por completo de él cuando divagando por la FNAC vi su original francés en edición de bolsillo. Entonces tuve la genial idea de comprarlo y leerlos los dos en paralelo, la versión francesa y la española. ¿Por qué, se preguntarán ustedes? Pues bien, porque no entiendo un carajo de francés pero lo intento aprender y como no me gustan las clases y me sobra paciencia y cabezonería soy muy capaz de hacer burradas como esa. La cuestión es que ojeando el original francés al azar llegué al siguiente párrafo:
"Pasados los 30, todo el mundo se protege: después de algunas penas de amores, las mujeres huyen del peligro y salen con idiotas mayores y tranquilizadores; los hombres ya no quieren amar, se tiran a lolitas o a putas; todos se cubren con un caparazón; no quieren volver a ser ridículos ni desgraciados. Echas de menos la edad en la que el amor no te hacía daño. A los 16 años salías con chicas y las abandonabas ,o ellas te dejaban a ti sin mayor problema, en dos minutos estaba arreglado. ¿Por qué todo se vuelve tan importante más adelante? Por lógica debería ser a la inversa: dramas en la adolescencia y ligereza en la treintena. Pero no es el caso. Cuanto más mayores nos hacemos, más delicados nos volvemos."
Muyyy interesante. Solo por este párrafo ya me enganchó el libro. Al día siguiente volví al FNAC. Era el día previo al día del libro y como normalmente los libros me los regalo yo mismo porque me quiero mucho, me regalé con un comic francés del que había leído muy buenas críticas: "Pequeños eclipses".

No pude ojearlo porque estaba cubierto con ese desagradable plástico con el que les da por cubrir todo. Es más importante proteger el producto que dejar que la gente pueda ojearlo para decidir si lo compra o no. De todas formas iba sobre seguro. Lo que no sabía es que en la introducción se reproducía EXACTAMENTE el mismo texto de Beigbeder que un día antes había leído en versión original. Exactamente el mismo párrafo que yo había señalado. Mira que es difícil. Otra de mis puñeteras casualidades.
2 comentarios:
Hombre, ahora descubres al sucedáneo menor de Houellebecq o de Bret Easton Ellis. ¡Léete "La posibilidad de una isla" de una vez, coño! Verás a Houellebecq hasta en la sopa y no por casualidad sino porque es el mejor escritor vivo.
que $%&/ el mejor escritor vivo es ana rosa quintana !!!!!
dejad de hablad de libros que no conoce nadie !!! y hablad del safón ese ...
;)
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