Los romanos no vivian mal del todo. La pax romana garantizaba que allá donde conquistaban las guerrillas tribales se acababan. Podian gustar más o menos pero su civilización traía mejoras en muchos campos, higiene, ingeniería...claro que eran invasores, déspotas y más. Pero entre pitos y flautas su influencia se porlongó durante unos siglos e incluso hoy en día somos herederos de su civilización.
Y dice la historia que el imperio romano se hundió por las invasiones bárbaras. Que los pueblos externos a sus fronteras empezaron a invadirles hasta llegar a la mismísima Roma. Fuera cierto o no, la construcción de la muralla de Adriano en Inglaterra, no solucionó el problema picto. No entraron los pictos, pero entraron los vandalos, los alanos, los unos, los otros...los muros no solucionan los problemas, los enquistan. El problema es la gente. Todos queremos vivir bien, una casa, medicinas, un cochecito. Pero hay gente que no tiene acceso a esos bienes y que además se muere de hambre. Y entre esos bienes y su pobreza solo hay un muro. ¿Alguien cree que van a dejar de saltarlo?¿Tienen algo que perder aparte de una vida que no vale nada allá de donde vienen? Como mucho pueden morir, pero si no morirán allá en su tierra. Morir por morir...
Nos ocultamos tras fronteras, vallas, muros. Protegemos nuestra sociedad del bienestar frente aquellos que no la poseen. Siendo conscientes de que la poseemos en parte porque los explotamos a ellos. ¿Cuanto tiempo va a durar?¿Unos siglos como en imperio romano? A la velocidad que avanza nuestro mundo un siglo es una eternidad.
El muro que separa Israel de Palestina no frena el odio y las muertes y el nuevo muro que separará Estados Unidos de México tampoco frenará la oleada migratoria.
Para que se frenen estas oleadas lo que hay que hacer es que suba el nivel de vida en los países de origen. Pero eso no nos interesa porque entonces no es fácil explotarlos y expoliarlos. Dígale usted a un ciudadano alemán (por poner un ejemplo) que trabaje catorce horas al día por un plato de comida y le enviará a la mierda con un fuerte acento. Así que las empresas alemanas que quieren aumentar sus beneficios se van a explotar a las gentes del tercer mundo para tener inmensos márgenes de beneficio. Producen allí por un plato de comida y se lo venden al ciudadano alemán a precio de oro (respecto a lo que ha costado). A eso se le llama globalización. Pero no creo que pueda durar eternamente y cuando esto se rompa va a ser muy duro. Las oleadas romanas no van a ser nada en comparación con nuestro tsunami.
1 comentario:
Bueno, tío, llevas dos semanas acojonando al personal. ¿Quieres montar una secta? Ahora quiero que me des soluciones. No sé, un post dónde expliques con el optimismo que te caracteriza lo bien que va el mundo y lo fácilmente que resolveremos nuestros problemas. Porque eso es posible, ¿Verdad?
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