
Ya hace unos cuantos meses que murió Paco Candel. Para aquellos que no sepan quien es solamente decirles que durante muchos años ejerció de cronista oficial de las gentes que habitaban los suburbios de Barcelona, era la voz de aquellos que durante la dictadura franquista tenían todavía menos voz que los demás.
Yo lo conocía básicamente por la caja tonta, por diversas entrevistas que a lo largo de los años le habían realizado, siempre había tenido en mente leer algo suyo y se convirtió en uno de los eternos pendientes de mi lista. Hasta que por desgracia murió el año pasado. Pené que al igual que pasa con la mayoría de escritores, se inundarían las librerias por unos días con sus obras y sería fácil encontrarlas. Pues no. Ni una. Candel no interesa al gran público, no es comercial.
He tenido que esperar hasta hoy, que he conseguido un libro suyo de segunda mano.
Apuntes para una sociología del barrio es una colección de artículos publicados entre finales de los 60 y principios de los 70 que muestra el desarrollo de la inmigración en Barcelona y su periferia y los problemas asociados al barraquismo.
Han pasado la friolera de 40 años desde esos artículos y la pregunta es ¿ha mejorado todo? Rotundamente sí. No hay barracas y los barrios marginales lo son cada vez menos, aunque tenemos una segunda oleada migratoria, esta vez sudamericana con otros problemas asociados. Cuando vuelvo al barrio de mi infancia los bloques de hormigón siguen allí, inmutables. La gente ha envejecido y la juventud que queda es inmigrante. Los servicios han mejorado inmensamente y el barrio ya no está incomunicado de la metropoli.
Candel consiguió aproximarse a la historia real, la historia de la gente de la calle. Los protagonistas de la historia son aquellos que la escriben y los que la escriben siempre son los poderosos, con sus batallas, sus luchas de poder o sus intrigas palaciegas. El pueblo llano no escribe su historia, no tiene tiempo, bastante tiene con tratar de sobrevivirla y por eso necesita de alguien que cuente sus problemas. Cosa que no hace en absoluto la prensa actual, filtrada siempre por intereses económicos.
Yo me crié en uno de esos suburbios sin historia, construido deprisa y corriendo para recibir la inmigración a marchas forzadas y viví todas las carencias que narra Candel. Por eso sé que sus libros sirvieron de algo y no deben olvidarse.
1 comentario:
Pues sí, ya te ví husmear en el Mercado de San Antonio el otro día libros de este señor. A lo mejor si vas a una buena librería como "La casa del libro" y te gastas los dineros te consiguen lo que quieras. Pero claro, cómo lo queremos todo de saldo...
Publicar un comentario